<<<

18 de diciembre de 2010

<<<

Acaba de ser inaugurada la línea

de Alta Velocidad Madrid-Valencia

en medio de una gran fanfarria política y periodística

que contrasta enormemente con la triste realidad.

En un ejemplo más

de cómo las políticas públicas en este país

no son en absoluto fiscalizadas

desde parámetros de eficiencia

(y de hasta qué punto

las matemáticas más sencillas como sumar y restar

son un ignoto arcano para nuestros planificadores)

nos hemos gastado una millonada entre todos

en una obrita de una rentabilidad más que dudosa.

<<<

Los números del AVE

>>>