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9 de Agosto de 2020
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Comenta Gorinkai
en su muro que,
en su opinión,
Gandalf
es un cantamañanas y un jeta, y como no podría estar más en desacuerdo, le respondo desde aquí para poder desarrollar. A mi juicio, quizá por simpatía personal o por empatía por haberme visto muchas veces en ese tipo de situaciones, me da la impresión de que Gandalf es un currante encargado de gestionar un marrón que sus superiores han generado y respecto del que no le han dado ni información suficiente, ni medios.
Empecemos por el principio. Los Valar son una organización supuestamente encargada de gestionar el cotarro en la Tierra-media y que todo vaya bien.
Pero la verdad es que en la Primera Edad la cagaron bastante: primero permiten que Morgoth escape, luego pasan absolutamente de todo lo que ocurre en Beleriand con la excusa de que algunos nativos de Beleriand no se habían comportado bien en Aman, y finalmente (después de siglos de permitir que Morgoth putee a los habitantes de Beleriand como quiera) deciden mandar un ejército y se llevan por delante medio continente como daño colateral.
Y en la Segunda Edad, más de lo mismo. Primero se les escapa Sauron, luego dejan que los Númenóreanos expolien, saqueen y esclavicen a los habitantes de la Tierra-media sin intervenir, y al final deciden hundirles el chiringuito (literalmente) y llevárselos a todos por delante, en vez de castigar a los culpables de que la isla se hubiera ido al cuerno. Y encima Sauron se les escapa, otra vez, y dejan a Gil-galad y a Elendil para que se apañen ellos solitos.
Así que en la Tercera Edad, visto el historial de éxitos, deciden montar un comité y que se encargue ese comité de todo. Y, aparte de Gandalf, ponen en el comité como jefe a un trepa listillo, y lo completan con dos tipos expertos en escaquearse del curro y con un buenazo que sólo se preocupa de lo que tiene delante y pasa de todo lo demás.
Pero al menos, les darán medios para cumplir su misión, ¿no?
Pues no. Una vara de madera y una túnica morroñosa para cada uno, y hala, a buscarse la vida.
Y espera, que el sitio donde los sueltan también se las trae. Los Elfos aislados unos de otros, y de todas las demás razas; los Enanos aislados hasta que encuentran algo que no deberían, atraen la ruina sobre su Reino y fundan otro Reino donde pasa lo mismo (Moria, Montañas Grises, Erebor… cualquiera habría detectado el patrón, pero los hijos de Durin son un poco duros de mollera); los hombres desperdigados, debilitados y enfrentados unos a otros… ¿Hicieron algo los Valar por facilitar la misión de sus enviados, aunque fuera hablar con los capos de los principales reinos? Nada, ni una mísera conversación, a apañarse.
Así que lo sorprendente no es que Gandalf sea un gruñón que fuma como un carretero para controlar los nervios, se guarda información para él y filtra con cuidado para que todo el mundo sólo sepa lo que necesita. Lo sorprendente es que no pare cada cinco minutos a llamar a los Valar y decirles “A ver, con estos mimbres, ¿qué coño de cesto queréis que haga?”
Lo normal sería que se fuera a la competencia, como Saruman, o que se lo montara por su cuenta como Pallando y Alatar, o que pasara de todo y se encerrara en su cubículo a hacer estrictamente su trabajo, como Radagast. Pero no, Gandalf se lo toma totalmente en serio, venga a hacer jornadas maratonianas sin cobrar las horas extra, a hacer viajes buscándose la vida y sin siquiera pasar dietas o kilometraje, a intentar que todo funcione a pesar de que está rodeado de inútiles, egoístas y mezquinos.
Vamos, pero si sufre un accidente laboral grave (vamos, tan grave como que se muere) y lo mandan de vuelta sin haber acabado la baja, arrastrando secuelas muy serias, al punto que ni siquiera se acordaba de su nombre. ¿Y qué recompensa le dieron? Un ascenso nominal, con el mismo sueldo y las mismas condiciones, y encima con el marrón de llevarle a su antecesor la carta de despido.
Así que ni jeta, ni cantamañanas. Tipo responsable y preocupado por hacer bien las cosas a pesar de que todo, absolutamente todo, juega en su contra y que sus superiores pasan de él por completo.
Es Dilbert con poderes mágicos y una pipa.
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