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7 de abril de 2023
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Me disgusta
que cambien
los nombres
de los sitios.
La calle de la Sangre, calle del Desengaño,
calle Abrazamozas, paseo de Valencia al mar,
barrio de Lavapiés, o barrio de los Pajaritos,
son ejemplos que nos inducen
a preguntarnos qué historias esconden.
Si hay misterio, hay emoción.
Esos topónimos hacen únicos los lugares que denominan,
aunque hayan pasado los siglos y se difumine su origen.
Los sonidos de sus sílabas trascienden
y terminan por remitirnos a su entorno,
sus olores, sus personajes y sus ruidos;
incluso si nombramos algo tan frío como la Quinta avenida o la calle 42,
nos quedaremos braceando en un cine, con música e imágenes
perfectamente reconocibles en nuestro imaginario.
Todo ello, siempre y cuando
no aparezca un alcalde recientemente elegido,
y decida que es más correcto llamarlo de otra manera;
en ese caso nos perderemos en las avenidas de una ciudad insípida e inapetente.
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https://www.navegandoporgrecia.com/
2023/04/07/
una-estacion-del-pireo/
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