<<<

13 de Octubre de 1999

<<<

«Abraham Lincoln ha hecho libres a los hombres, pero Sam Colt los ha hecho iguales»,

decía un eslogan después de la guerra civil entre el norte y los esclavistas del sur.

Algunos historiadores de Estados Unidos conceden al revólver Colt no sólo un valor como icono de este país, sino como uno de los pocos elementos materiales a los que se atribuye la capacidad y el privilegio de haber cambiado el curso de la historia.

Ahora Colt cierra el negocio de venta de pistolas a particulares; primero, porque no corren buenos tiempos (judiciales) para dedicarse al comercio de armas, y segundo -en línea con el eslogan orwelliano-, porque algunos hombres libres quieren ser más iguales que otros, compran muchas pistolas y, lo que es peor, quieren usarlas para que no se oxiden.

A finales de este mes Colt abandonará la venta directa de pistolas y revólveres para uso particular y limitará el negocio a la fabricación de armas para el Ejército y reproducciones para coleccionistas.

El miedo a la condena en demandas por el uso perverso de sus productos reduce a la mínima expresión una empresa que simboliza buena parte de la historia real y cinematográfica de EEUU.

<<<

https://elpais.com/diario/1999/10/13/ultima/939765601_850215.html

>>>