Montserrat Caballé

Liceu de Barcelona

<<<

Soy oyente de  Clásicos Populares

desde la época de Carlos Tena.

Sigue un párrafo entresacado

de una carta al programa.

“Es una feliz coincidencia que Montserrat Caballé cumpla los años el mismo día que  Clásicos Populares. Yo estoy en deuda con ella. A mí, cuando era más joven, la ópera no me importaba un pito. Vivía en Barcelona, mi conocimiento de la música clásica (y de la música en general) era muy limitado y prefería las piezas para orquesta sin cantantes, o solos instrumentales, con o sin acompañamiento. Ahora entiendo un poco, gracias a  Clásicos Populares, y además me gustan los cantantes.

La cosa ocurrió así: mi madre tenía dos entradas para el Liceo y le fallaron todos sus recursos habituales, así que Juan Manuel se puso la chaqueta de pana y las botas de guardia civil y se metió en un taxi con su amatxo, dispuesto a aburrirse estoicamente durante toda la función. Total que empezó aquello, y no estaba tan mal: era “La Vestale”… con la Caballé. Poco a poco iba yo entrando en calor. Entonces ella se puso de rodillas y cantó un aria. Fue como si me quitaran una venda de los ojos. Era testigo de un prodigio. Paró de cantar, el teatro se puso de pie y aplaudimos todos como locos. No sé lo que duró. Os escribo y estoy llorando al revivir aquello. Fue inmenso. Aquella noche me rompió totalmente los esquemas. Es un portento. Es una maravilla. No he tenido oportunidad de oírla otra vez. Espero que la vida me depare al menos otra ocasión”.

>>>