El acoso motorizado y la irrenunciable quimera de un transporte sostenible

El caso de Les Illes Balears

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SÍNTESIS

Desde hace una década, estamos asistiendo a una dicotomía peligrosa entre declaraciones institucionales, aplicaciones presupuestarias y decisiones reales  implementadas en política de transportes. Sin ningún tipo de previsión sobre lo que significaba la proliferación del vehículo privado,  ya hemos generado una imperiosa necesidad de estabilizar o reducir el incremento progresivo del volumen del tráfico, con el fin de atenuar los costes ambientales, sociales y económicos que origina.

El auténtico y único origen de la actual problemática del transporte tiene su razón de ser en el apoyo que siempre ha tenido el vehículo a motor privado desde las administraciones públicas, en perfecta sintonía con el entramado cultural e ideológico que sustenta a las sociedades industrializadas postcapitalistas, y sus patentes relaciones entre el poder público y los emporios económico-financieros. El transporte llega a crecer de forma aparentemente descontrolada, por su propia dinámica interna, cuando en realidad su tendencia no va a solucionar las necesidades sociales de accesibilidad y proximidad de los desplazamientos, sino a sobredimensionar la oferta para crear beneficios a los sectores  de la industria energética, la automoción y grandes constructoras.

De este análisis global descendemos en zoom al estudio de las perspectivas que se están fraguando en la Comunitat Autònoma de les Illes Balears desde el verano del 99, con la inflexión política de una cultura de pacto progresista frente a la inercia conservadora desde que se perfiló el escenario democrático del Estado de las Autonomías. Se estudia el efecto perverso de ser una CCAA con uno de los índices de PIB más alto del Estado, donde el crecimiento anual de una serie de indicadores territoriales, indican que, frente a los parches de medidas ambientalistas adaptativas,  las mejores políticas sectoriales de agua, residuos, energía o motorización son la contención turística y urbanística, desde una óptica de transformación social y ecológica.

Refiriéndonos ya de lleno al tema que nos ocupa, analizamos las líneas estratégicas que se están configurando en las Illes Balears para afrontar la cuestión del transporte con enfoques sustancialmente nuevos, en sintonía con las tendencias de renovación de las políticas de transportes que comienzan a abrirse paso en Europa, y que cabe situar bajo las etiquetas genéricas de la movilidad sostenible y la intermodalidad.

Con la pormenorización de los rasgos más destacados de iniciativas institucionales como el Plan Director de Transportes y su capítulo referente al Plan de Viales No Motorizados, damos por abierto en canal el tema con la plena consciencia de que vivimos en unas islas de enorme fragilidad ecológica. Alguien tiene que decir basta y muchos resonar como su eco.

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Texto completo:

http://boromiralles.blogspot.com.es/2009/12/ponencia-presentada-al-v-congreso_2178.html

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